Electrificar una flota no es comprar autos eléctricos: es rediseñar tu operación energética. Esta guía es el roadmap que aplicamos con clientes corporativos en México.
Diagnóstico operativo
Antes de comprar nada, hay que entender rutas, kilometraje, tiempos muertos y ventanas de carga reales.
El error típico es comprar autos sin haber diseñado la infraestructura que los soportará.
Selección de vehículos
Para última milla urbana: BEVs compactos con baterías LFP.
Para reparto medio: vans eléctricas con 200–300 km reales.
Para ejecutivos: sedanes premium con AC en oficina.
Diseño de infraestructura
La regla práctica: 1 cargador AC por vehículo + 1 DC compartido por cada 10 unidades.
Considera transformador, tablero, canalización, protecciones y software de gestión.
Tarifas eléctricas y demanda
En CFE GDMTH y GDMTO, la demanda máxima penaliza más que el consumo.
Carga inteligente (load management) reduce la demanda y puede ahorrar 20–40% en factura eléctrica.
Operación y telemetría
Integra software que monitoree estado de carga, salud de batería, uso del cargador y costo por km por vehículo.
Fase piloto vs escalamiento
Piloto: 5–10 vehículos durante 3–6 meses, midiendo todo.
Escalamiento: aplicar aprendizajes, renegociar tarifa, diseñar infraestructura definitiva.
- Electrificación = ingeniería + operación, no compra de autos.
- La demanda máxima manda en la factura eléctrica.
- Sin telemetría, no estás operando una flota eléctrica: estás esperando.
¿Quieres aplicar esto en tu casa, empresa o flotilla?
Asesoría directa con el equipo de PURA CORRIENTE: diagnóstico, infraestructura, equipos y operación.
