AC y DC no son “lento vs rápido”: son dos arquitecturas de carga distintas, con casos de uso, costos y consecuencias muy diferentes para tu batería, tu instalación y tu operación.
Cómo entra la energía a la batería
La batería de un EV almacena corriente directa (DC). La red eléctrica suministra corriente alterna (AC). Alguien tiene que convertirla.
En carga AC, el convertidor está dentro del auto (on-board charger), lo que limita la velocidad al tamaño de ese convertidor (típicamente 7.4 a 11 kW).
En carga DC, el convertidor está dentro del cargador externo, que entrega DC directo a la batería, esquivando el limitante interno.
Carga AC (Nivel 1 y Nivel 2)
Es la carga doméstica y de oficina. Wallbox 240V o cargador portátil profesional como el C350.
Ventaja: barata, segura, ideal para cargar durante 6–10 horas mientras el auto está estacionado.
Limite: la velocidad depende del on-board charger del vehículo, no del cargador.
Carga DC (carga rápida)
Cargadores públicos de 50, 150, 250 o 350 kW. Pensados para viajes, no para uso diario.
Uso intensivo de carga rápida acelera la degradación de la batería. Casi todos los fabricantes lo dicen explícitamente en sus manuales.
Velocidades reales en México
AC 7.4 kW: ~30–45 km de autonomía por hora.
AC 11 kW: ~50–70 km/h de autonomía añadida.
DC 50 kW: 0 a 80% en 40–60 min en autos medianos.
DC 150 kW+: 0 a 80% en 20–30 min en autos compatibles.
Qué cargador necesitas según tu caso
Residencial: AC Nivel 2 (wallbox o portátil profesional).
Oficinas y comercios: AC 11–22 kW para múltiples plazas.
Hoteles y restaurantes: mezcla de AC y un par de DC.
Corredores carreteros y flotillas pesadas: DC 50–150 kW.
- AC carga lento pero es lo correcto para casa y oficina.
- DC es para viaje y emergencia, no para uso diario.
- La velocidad AC la limita el auto, no el cargador.
- El abuso de carga rápida degrada la batería.
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